¡ TE NECESITO !

Una historia dramática de los años

"50" sacada a la luz en nuestros días

 

 

Por:

Mons. LUIGI MOLINARI

 

Título original: "Ho bisogno di Te"

Traducido del italiano por P. Rafaele Barilati

 

 

PRESENTACIÓN

 

          La Madre Clara Scarabelli nació el 29 de Marzo de 1912 en Genepreto, una pequeña y encantadora aldea del valle del Tidone en la región de Piacenza. (Italia).

        Fue bautizada el mismo día de su nacimiento. Tres días después de haber cumplido once años, murió su mamá; hacíendose responsable de la casa y el cuidado de las cuatro hermanas, la más pequeña tenía solo pocos meses de edad.

          El día de su primera Comunión, Jesús le pidió si quería ser toda suya. Ella contestó con un rápido sí, al que permaneció fiel durante toda su vida.

          La historia de su vocación es apasionante. Ella misma en su breve autobiografía, nos dá su testimonio. (Para la comprensión de esta figura aconsejamos la lectura del volumen del que trato, en gran parte, en este fascículo: Sor M. Clara Scarabelli, Icona purísima de la Virgen Maria, por Mons. Luigi Molinari, ed. Costa & Conca, 1994, pp. 288)

          A la edad de diecinueve años pudo, al fin, cruzar los umbrales del monasterio de santa Clara del Santísimo nombre de Jesús, situado en la plaza Roma de Venezia.

          Vivió una vida de donación intensísima, preocupada de evitar cualquier forma de "singularísmo", haciendo lo posible por pasar inadvertida incluso a los ojos de las hermanas, con las cuales vivió por más de sesenta y dos años.

        Pudo, asi, vivir una vida heroica, sin que la vieran.

          La lectura del escrito, "Como transcurre mi jornada ", que ella misma consignó a su Padre espiritual, nos permite seguir el hilo de lo extraordinario en la aparente monotonía de lo cotidiano.

        Desde la mañana (el despertador sonaba siempre antes de las cinco) hasta el atardecer para ella no había más descanso que la siesta de las comidas y el pequeño recreo de la tarde. Incluso ta hora del descanso, que normalmente se concedía a las hermanas después de la comida, la vivía en adoración, tanto en el verano como en el invierno. Tomando en cuenta que, en su monasterio se practicaba la adoracion eucarística si interrupción, es decir, día y noche solía pasar como cosa normal su turno "anómalo", que empezaba a las once y se prolongaba hasta las dos de la noche: ésto por más de sesenta años.

          Del trabajo manual no se liberó por nada, incluso cuando físicamente no se encontraba bien. ¡Además buscó siempre los trabajos más humildes y pesados!

          Aunque habia tenido de pequeña experiencias místicas bien controladas y documentadas por su Párroco, que siguió su camino espiritual desde su niñez hasta su entrada en el monasterio, las hermanas de claustro con las que vivió su vida de consagración, nunca jamás sospecharon nada.

          Por un misterioso designio de la Providencia, vivió por un largo período en su comunidad, en situación de sospecha por las graves acusaciones provocadas y, por consiguiente, fue víctima de medidas de marginación. Ésto sucedió porque nunca buscó excusarse, considerando la prueba como un don de Dios. Nunca dudó jamás de la rectitud de sus superiores. Su única amargura fue la de considerarse causa de escándalo para su comunidad y el motivo de los reproches que le venian promovidas públicamente.

          Precisamente en este período, la Virgen María, apareciéndola durante la adoración nocturna, le confió una misión que, por una serie de acontecimientos dolorosos, se convirtió, para ella, en un secreto que le quemó en el corazón por más de cuarenta años, excavando el surco de un dolor inmenso.

          Vivió en el amor y fue transformada en puro amor: su holocausto se consumió a las 15:13 del sábado, 29 de enero de 1994, en la presencia de sus Hermanas que siempre amó de forma intensísima.

          En este opúscolo, aunque de manera sintética referimos, del volumen elaborado por Mons. Luigi Molinari, los hechos así como ella, dos años antes de morir, después de cuarenta años, lo ha escrito, a petición de su Director espiritual.

          Al final de este opúsculo, aportamos algunas notas relativas a la Consagración al Corazón Inmaculado de María, presentes en el volúmen publicado, y en esta edición revisadas y ampliadas